Mi encuentro con Víctor Domínguez Condezo (VEDOCO): testimonios sobre Carlos Castillo Ríos
Escribe por Marco EspinozaS
Conocí a Víctor Domínguez Condezo (VEDOCO) el 15 de diciembre de 2021, durante la presentación del libro Los niños del Perú: clases sociales e ideología, de Carlos Castillo Ríos, realizada en el auditorio de la Municipalidad Provincial de Huánuco.
Aún eran tiempos marcados por la pandemia de la COVID-19. La mascarilla era indispensable y la tarjeta de vacunación con las tres dosis era un requisito para ingresar a muchos espacios públicos. En ese contexto, viajar desde Lima hasta Huánuco representaba toda una odisea: organizar el traslado, instalarse en la ciudad y culminar los preparativos para una ceremonia que tenía un profundo significado para quienes habíamos trabajado en la recuperación de esta importante obra.
Desde Lima también viajaron David Acevedo, exalumno de Carlos Castillo Ríos en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, y Elmer Castillo, sobrino del autor. En lo personal, la expectativa era enorme. Aquel libro era el primero en el que había depositado tanto esfuerzo, dedicación e ilusión.
Mi principal aporte consistió en la reedición íntegra del texto Los niños del Perú: clases sociales e ideología, una labor que comprendió la revisión y transcripción de más de cien páginas. Para esa tarea conté con el valioso apoyo de Margarita, mientras que Elmer Castillo se encargó de los ajustes finales de estilo, redacción y edición. La impresión de los mil ejemplares fue posible gracias al aporte económico de los hijos de Carlos Castillo Ríos, quienes hicieron realidad este homenaje a la memoria intelectual de su padre.
La organización de la ceremonia también fue posible gracias al apoyo de la amiga Karina Ordoñez M., quien colaboró decididamente para que el evento pudiera realizarse.
La presentación comenzó alrededor de las siete de la noche. Integrábamos la mesa de honor Elmer Castillo, David Acevedo, Víctor Domínguez Condezo y quien escribe estas líneas. Entre los asistentes se encontraban familiares de Carlos Castillo Ríos, así como docentes del colegio que lleva su nombre en Quechualoma, distrito de Churubamba. Días después de la ceremonia tuvimos la satisfacción de visitar esa institución educativa y entregar varios ejemplares del libro para enriquecer su biblioteca.
Al finalizar el evento manifesté mi interés por entrevistar a Víctor Domínguez Condezo. Deseaba conocer con mayor profundidad cómo había surgido su amistad con Carlos Castillo Ríos y recoger su testimonio para la memoria de futuras generaciones.
La entrevista se concretó al día siguiente, en el tradicional Café Ortiz de Huánuco. Durante varias horas conversamos sobre sus obras, sus proyectos culturales y los recuerdos que conservaba de Carlos Castillo Ríos. También surgió la idea de organizar un encuentro dedicado a la cultura y al pensamiento humanista, iniciativa que, lamentablemente, quedó postergada debido a la distancia entre Lima y Huánuco y a las circunstancias de aquellos años.
Por diversos motivos no pude regresar a Huánuco ni aceptar la amable invitación de Víctor para permanecer algunos días más en la tierra que tanto amaba. Sin embargo, aquella conversación quedó grabada en mi memoria. Hoy, a través de este escrito y del legado testimonial que tuvo la generosidad de compartir conmigo, pongo a disposición del público uno de los apuntes que VEDOCO realizó antes de referirse a su gran amigo, Carlos Castillo Ríos.
Sus palabras no solo permiten comprender la profunda admiración que sentía por él, sino que también constituyen un valioso testimonio de una amistad forjada alrededor de la educación, la cultura y el compromiso con el Perú.
Algunas revelaciones olvidadas en Huánuco
Apuntes de la intervención de Víctor Domínguez Condezo (VEDOCO) durante la presentación del libro Los niños del Perú: clases sociales e ideología, de Carlos Castillo Ríos. Huánuco, 15 de diciembre de 2021.
La intervención de Víctor Domínguez Condezo (VEDOCO) constituyó uno de los momentos más valiosos de la presentación del libro Los niños del Perú: clases sociales e ideología. Sus recuerdos permitieron reconstruir episodios poco conocidos de la vida académica y humana de Carlos Castillo Ríos, así como reflexionar sobre la vigencia de su pensamiento.
A. Algunas revelaciones olvidadas en Huánuco
VEDOCO recordó que conoció a Carlos Castillo Ríos en la entonces Universidad Nacional de Educación "La Cantuta", institución a la que, con su característico humor, llamaba "La Kantura". Allí lo tuvo como docente en la cátedra La problemática del Perú, entre los años 1975 y 1980.
Sobre su manera de enseñar señaló:
"Era un profesor facilitador; decía que era un partero del conocimiento, porque ayudaba a parir conocimientos por sí y para sí mismos".
Asimismo, recordó que su relación se fortaleció a partir de diversas conferencias sobre la realidad educativa peruana, especialmente aquellas dedicadas al trato que recibían los niños en las escuelas rurales y a la escasa preparación de muchos docentes que llegaban únicamente en busca de una remuneración.
Otro aspecto poco conocido fue el paso de Carlos Castillo Ríos por la entonces Universidad Privada de Huánuco, hoy Universidad de Huánuco, donde desempeñó el cargo de Vicepresidente Académico. Sobre ese periodo comentó con nostalgia:
"Se fue de aquí... nos despedimos".
El destino volvió a reunirlos años después, cuando ambos coincidieron en estudios de Derecho. Castillo Ríos cursaba la carrera como abogado, mientras VEDOCO era estudiante. Recordó que, al preguntarle por qué había decidido estudiar Derecho, Carlos le respondió:
"Estudié leyes para lograr un mejor tratamiento jurídico de los niños en el Perú".
Aquella explicación impresionó profundamente a VEDOCO, quien confesó que esa conversación marcó su vida académica y personal:
"Me explicó los pormenores de la carrera y yo dejé para siempre mis estudios; me sentí su discípulo".
También destacó la amplia sensibilidad artística de Carlos Castillo Ríos. Según VEDOCO, promovió la participación de pintores, poetas y músicos dentro de la universidad porque estaba convencido de que la educación debía dialogar con el arte y la cultura. Sin embargo, lamentó que esa iniciativa no recibiera el respaldo esperado.
B. Los niños del Perú: una obra vigente
Para Víctor Domínguez, la mayor preocupación intelectual de Carlos Castillo Ríos siempre fue el niño peruano. Consideraba que toda su producción académica —desde la pedagogía, la filosofía, la ciencia política y la reflexión sobre la ideología— giraba alrededor de la defensa de la infancia.
Recordó que esa preocupación quedó plasmada en una serie de obras fundamentales:
· El menor en situación irregular (1967).
· Derecho de Menores (1968).
· ¿Problema de menores? (1969).
· Los niños del Perú (1974).
Asimismo, resaltó que Carlos Castillo Ríos fue uno de los primeros intelectuales peruanos en plantear la necesidad de crear la Educación Inicial como política educativa para atender adecuadamente el desarrollo de la primera infancia.
Durante su exposición, VEDOCO identificó tres grandes ejes presentes en Los niños del Perú.
1. La realidad del niño peruano
Castillo Ríos denunciaba una sociedad marcada por:
· la explotación;
· el abandono;
· el hambre;
· la marginación;
· la opresión;
· la enfermedad;
· la ausencia de una verdadera justicia para los menores.
Frente a esa realidad proponía una transformación profunda de la estructura social:
"Erradicar la irracionalidad de una formación social que, impune y ciegamente, envilece y atrofia a los niños".
VEDOCO lamentó que, pese al paso de las décadas, muchas de esas denuncias continúen vigentes.
2. La desigualdad social
Castillo Ríos diferenciaba la realidad de los niños según su condición social:
· el niño burgués y privilegiado;
· el niño de la clase media;
· el niño proletario;
· el niño migrante;
· el niño trabajador;
· el niño de la calle.
Según VEDOCO, esta clasificación continúa siendo útil para comprender las profundas desigualdades que aún persisten en el país.
Como alternativa destacó las experiencias pedagógicas inspiradas en educadores como Germán Caro Ríos, convencido de que una educación transformadora sí era posible.
3. Una crítica aún vigente
Al comentar la reedición de la obra, VEDOCO expresó con preocupación:
"Nada se ha hecho".
Criticó la existencia de un currículo único para un país profundamente diverso desde el punto de vista geográfico, cultural y lingüístico, calificándolo como un contrasentido.
También reflexionó sobre los efectos del aislamiento vivido durante la pandemia y la consigna de "Quédate en casa", advirtiendo las consecuencias psicológicas que esta situación dejó en muchos niños y adolescentes.
Interrogantes para el futuro
Como parte de su reflexión, VEDOCO dejó abiertas varias preguntas sobre el porvenir de la niñez peruana:
· ¿Será el niño del futuro un verdadero protagonista de la transformación social, económica y cultural del país?
· ¿Cómo responder a las distintas realidades de los niños del campo, de la puna, de las comunidades quechuas, de las ciudades intermedias, de la costa, de las zonas agrícolas o de la gran Lima?
· ¿Qué papel corresponde asumir a la familia y al Estado en la formación de la niñez?
· ¿Cómo influye hoy la tecnología en la construcción de la personalidad infantil? ¿Estamos formando niños críticos o simplemente consumidores permanentes de pantallas?
C. El trato a los niños del Perú: una mirada hacia el porvenir
Para VEDOCO, las obras de Carlos Castillo Ríos invitan a analizar la realidad del niño desde diversas dimensiones:
1. ¿Cómo trata el sistema educativo al niño a través del currículo?
2. ¿Cómo lo conciben quienes tienen la responsabilidad de educarlo?
3. ¿Qué trato recibe dentro de su propia familia y de la sociedad?
4. ¿Cómo es visto por sus compañeros y qué efectos dejaron el aislamiento y la pandemia en sus relaciones humanas?
5. ¿Qué lugar ocupa hoy la lectura frente al predominio de los teléfonos celulares y las pantallas digitales?
Finalmente, sostuvo que solo escuchando directamente a los niños e investigando con profundidad será posible comprender su realidad y construir respuestas auténticas.
Con tono crítico afirmó que el Perú continúa mostrando profundas contradicciones:
"Tanto abandono a los niños, con tanta política malsana e indiferente a las necesidades del pueblo".
Y añadió una frase que resume buena parte de su preocupación:
"Ya no se forma; se deforma".
Al concluir su intervención, VEDOCO hizo un llamado a mostrar a las nuevas generaciones el país tal como es, sin ocultar sus problemas ni renunciar a transformarlo:
"Hay que decirle al niño: este es el Perú, y no el Perú del otro".
Como reflexión final sostuvo que, para muchos niños peruanos, todavía persisten formas de exclusión que recuerdan las antiguas divisiones de la época colonial, como si aún sobreviviera la separación entre la "República de Españoles" y la "República de Indios", incluso en pleno Bicentenario del Perú.
Huánuco, 15 de diciembre de 2021.
