Carlos Castillo Ríos: trece años después, su pensamiento sigue reclamando un lugar en la educación peruana
Sus libros deben volver a las bibliotecas públicas, a las instituciones educativas y a las universidades. Rumbo al centenario de su nacimiento, el desafío es recuperar su obra y acercarla a las nuevas generaciones.
El sábado 17 de octubre de 2026 se cumplieron trece años de la partida del gran maestro Carlos Castillo Ríos, educador, periodista e intelectual peruano que dedicó buena parte de su vida a la defensa de la niñez, la juventud y los derechos fundamentales que corresponden a todo ser humano.
Su ausencia física no debe significar el olvido de sus ideas. Por el contrario, este aniversario constituye una oportunidad para preguntarnos cuánto conocemos de su obra, qué espacio ocupa en la formación de nuestros estudiantes y qué estamos haciendo para que su pensamiento llegue a las nuevas generaciones.
Carlos Castillo Ríos no fue únicamente un autor de libros. Su trayectoria estuvo vinculada con la reflexión educativa, el periodismo y la preocupación permanente por las condiciones de vida de los niños y los sectores populares. Desde sus escritos cuestionó las desigualdades sociales y nos invitó a mirar la educación no como un privilegio reservado para unos cuantos, sino como un derecho y una herramienta para transformar la sociedad.
Los libros de un maestro deben estar al alcance del pueblo
Entre sus obras destacan Los niños del Perú, Clases sociales e ideología, La educación en China y Medicina y capitalismo. Estos títulos representan una invitación a conocer su pensamiento y a reflexionar sobre la relación entre educación, sociedad, derechos humanos y condiciones de vida.
Por ello, considero que sus libros deberían formar parte de las bibliotecas públicas, de cada colegio y de las universidades del país. No podemos hablar de una educación integral si dejamos fuera de nuestras aulas a pensadores que dedicaron su vida a comprender los problemas de la sociedad peruana.
La lectura de Los niños del Perú nos permite situar a la infancia en el centro de nuestras preocupaciones. Clases sociales e ideología nos invita a examinar críticamente las relaciones sociales y las ideas que influyen en nuestra manera de entender el mundo. Por su parte, La educación en China ofrece una oportunidad para estudiar otra experiencia educativa y debatir sobre la posibilidad de construir una educación con sentido social, vinculada con las necesidades colectivas.
Recuperar estas obras no significa limitarse a conservarlas en los estantes. Significa leerlas, discutirlas, contrastarlas con nuestra realidad y ponerlas al alcance de estudiantes y docentes. Una biblioteca cumple su verdadera función cuando sus libros despiertan preguntas, desarrollan el pensamiento crítico y ayudan a comprender el mundo.
Una educación que forme jóvenes conscientes y críticos
El Perú atraviesa problemas sociales, políticos y educativos que exigen ciudadanos capaces de analizar la realidad, reconocer las desigualdades y participar responsablemente en la vida pública.
Frente a este escenario, la obra de Carlos Castillo Ríos merece volver al debate educativo. Nuestros jóvenes necesitan desarrollar la capacidad de cuestionar, investigar, argumentar y comprender que los problemas sociales no pueden explicarse desde una sola perspectiva.
La educación no debería reducirse a memorizar contenidos ni a preparar estudiantes exclusivamente para responder a las exigencias del mercado laboral. También debe contribuir a formar personas solidarias, conscientes de sus derechos y responsabilidades, capaces de convivir con los demás y de comprometerse con el bienestar colectivo.
En esa tarea, recuperar el pensamiento de maestros como Castillo Ríos puede contribuir a fortalecer una educación que dialogue con la realidad, examine críticamente las desigualdades y coloque la dignidad humana en el centro de sus objetivos.
Del homenaje a la acción: recuperar su legado intelectual
Desde hace un tiempo venimos impulsando iniciativas para recuperar y difundir la obra del maestro. Entre ellas se encuentran los proyectos de reimpresión de La educación en China y Medicina y capitalismo, así como la recopilación de artículos que publicó en distintos medios de la prensa peruana.
Este último esfuerzo tiene una importancia especial. Los artículos periodísticos permiten conocer no solo sus ideas, sino también sus preocupaciones, sus debates y su manera de interpretar los acontecimientos de su época. Reunirlos contribuirá a preservar una parte de la memoria intelectual y periodística del país.
La recuperación de esta producción debe convocar a investigadores, educadores, periodistas, estudiantes, editoriales, bibliotecas e instituciones culturales. Es una labor que necesita colaboración, compromiso y voluntad de hacer que el conocimiento circule más allá de los círculos especializados.
No se trata de convertir su obra en un recuerdo distante ni de aceptar sus planteamientos sin discusión. Se trata de estudiarla con seriedad, comprender su contexto y examinar qué preguntas siguen siendo relevantes para el Perú contemporáneo.
Rumbo al centenario: 18 de junio de 2027
El próximo 18 de junio de 2027 se conmemorará el centenario del nacimiento de Carlos Castillo Ríos. Esta fecha debe convertirse en una oportunidad para organizar una celebración cultural y académica que esté a la altura de su trayectoria.
Por ello, convoco a los educadores, periodistas, investigadores, escritores, estudiantes, instituciones públicas y privadas, y a todos los ciudadanos interesados en la educación y la cultura a sumar esfuerzos para hacer realidad un Congreso de Educación y Periodismo en homenaje a Carlos Castillo Ríos.
La propuesta es abrir un espacio para estudiar su pensamiento educativo, revisar sus libros, recuperar sus artículos periodísticos y debatir la vigencia de sus planteamientos sobre la niñez, las desigualdades sociales y el derecho a una educación de calidad.
Asimismo, sería importante impulsar la difusión de sus obras en bibliotecas públicas, colegios y universidades, promover encuentros de lectura y preparar publicaciones que permitan a las nuevas generaciones conocer su trayectoria.
El centenario no debería ser solamente una fecha en el calendario. Debe marcar el comienzo de un trabajo sostenido para que su legado tenga presencia en la investigación, la enseñanza y el debate público.
Un homenaje que todavía tenemos pendiente
A trece años de su partida, el mejor homenaje a Carlos Castillo Ríos no consiste únicamente en recordar su nombre, publicar una fotografía o dedicarle unas palabras de reconocimiento. El verdadero homenaje comienza cuando sus libros vuelven a leerse, sus ideas se discuten y su preocupación por la niñez se convierte en una responsabilidad compartida.
Tenemos una tarea pendiente con su memoria y con las nuevas generaciones: recuperar su producción intelectual, reconocer su aporte a la educación peruana y contribuir a que su obra forme parte de nuestra cultura educativa.
Que este aniversario nos impulse a trabajar unidos. Que su centenario nos encuentre con proyectos concretos, libros recuperados, artículos reunidos y espacios de diálogo abiertos a la ciudadanía.
Carlos Castillo Ríos dedicó su vida a pensar en la niñez, la educación y la sociedad. Hoy nos corresponde evitar que ese legado quede en el olvido.
Marco Espinoza S.
Columnista e impulsor de iniciativas para la recuperación y difusión de la obra de Carlos Castillo Ríos.

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