CRISTAL SE QUEDÓ SIN ALMA EN TARMA: ¡LOS CAMPEONATOS SE JUEGAN CON HUEVOS!
Escribe Marco EspinozaS.
Sporting Cristal dejó escapar una victoria en los últimos minutos ante ADT y complicó sus aspiraciones de pelear el Torneo Clausura. Cuando había que sacar el carácter, poner el corazón y jugarse la vida por la camiseta, el equipo volvió a mostrar sus limitaciones.
En el Estadio Unión de Tarma, Sporting Cristal empató 1-1 ante la Asociación Deportiva Tarma (ADT), en encuentro correspondiente a la fecha 16 del Torneo Clausura. Los celestes, que necesitaban una victoria para llegar con posibilidades de pelear el campeonato en la última jornada, dejaron escapar una oportunidad de oro al recibir el gol del empate en los segundos finales.
Y duele. Duele porque este era uno de esos partidos que se juegan con el corazón en la mano, con los dientes apretados y, sobre todo, con huevos. Los campeonatos no se ganan solamente con buenos jugadores, sueldos pagados puntualmente o todas las comodidades para trabajar. Se ganan con actitud, compromiso, personalidad y hambre de gloria. Y hoy, Sporting Cristal estuvo lejos de demostrarlo.
Un primer tiempo para el olvido
En la primera mitad se observó a un equipo sin convicciones, sin rebeldía y sin la actitud necesaria para salir a avasallar a su rival. Cuando uno quiere campeonar, no puede perder esa mística de salir a la cancha a buscar el partido desde el primer minuto. El hincha esperaba un Cristal dispuesto a jugárselo todo; sin embargo, esa mentalidad de esperar, especular y manejar los tiempos terminó convirtiendo a la escuadra celeste en un equipo opaco.
Todo comenzó durante la semana. Primero, se conoció que Araujo no estaría disponible. Después llegaron las cinco amarillas de Da Silva y el dolor de estómago de Lutiger, situaciones que obligaron a realizar modificaciones en la alineación, con los ingresos del argentino Juan Cruz González, Abram y Díaz.
Ocurrieron muchas cosas antes del encuentro, es cierto. Pero ninguna de ellas explica por qué el equipo saltó al campo con tan poca actitud.
Por su parte, ADT necesitaba sumar para alejarse de los problemas del descenso y salió a disputar el encuentro con sus propias limitaciones. Los locales fueron desordenados y poco eficientes, pero encontraron enfrente a un Sporting Cristal que tampoco supo imponer condiciones. Los celestes carecieron de profundidad, no fueron efectivos y generaron muy pocas ocasiones claras de gol.
Cuando parecía que ambos equipos se marcharían al descanso con el marcador en blanco, llegó un centro al área chica que encontró a Hernán Barcos. El delantero apareció al minuto 45 para poner el 1-0 y darle una ventaja a los celestes que, por lo visto en el campo, necesitaba mucho más que defender.
El segundo tiempo: renunciaron a atacar y terminaron pagando
Más de un hincha celeste imaginaba que en la segunda mitad aparecería otro Sporting Cristal, uno con hambre de gol y decidido a liquidar el encuentro. Pero ocurrió todo lo contrario: el equipo renunció a su pasado goleador y comenzó a retroceder, como si el 1-0 fuera una garantía de victoria.
Con las salidas de Yoshimar Yotún y Santiago González, Cristal perdió agresividad, conducción y capacidad ofensiva. Los ingresos de Hoyos y Martín Távara tampoco consiguieron cambiar el rumbo del partido.
El equipo perdió la pelota y, cuando se renuncia a tenerla, se termina invitando al rival a atacar. Defender una ventaja mínima durante tantos minutos no es una estrategia que garantice tres puntos, mucho menos cuando el equipo no ofrece seguridad en su propia área.
Desde el comando técnico también hubo decisiones cuestionables. Colocar una línea defensiva de cinco jugadores y prácticamente renunciar a las posibilidades de ataque terminó dándole confianza a ADT para adelantar sus líneas y buscar el empate. Hay que entender que ADT no es Cusco FC y que cada rival tiene sus propias características. No se puede plantear un partido pensando únicamente en conservar una ventaja.
Cuando el árbitro anunció seis minutos de tiempo adicional, más de un hincha seguramente presintió lo que podía suceder. Y sucedió.
Una falta del argentino Catriel Cabellos, cerca del área celeste, terminó convirtiéndose en una oportunidad inmejorable para los locales. En el tiro libre apareció Benincasa para marcar el empate al minuto 93. El 1-1 cayó como un baldazo de agua fría y dejó a Sporting Cristal con las manos vacías en una tarde en la que tenía la obligación de ganar.
Un equipo que tiene todo, pero que no demuestra tener hambre de campeón
Un empate con sabor a derrota. Como hincha de Sporting Cristal, uno siente impotencia, especialmente cuando hay quienes se desplazan desde sus hogares hasta Tarma, recorren kilómetros y hacen sacrificios económicos para acompañar al equipo. La hinchada cumple, viaja, alienta y nunca deja de creer. ¿Y los jugadores?
Hoy estuvieron lejos de su mejor versión. Desde el arquero Enríquez, Maxloren, Iberico y hasta el propio Barcos, el rendimiento colectivo dejó mucho que desear. No se trata de buscar un culpable individual, sino de reconocer que el equipo no estuvo a la altura de una verdadera final.
Lo repito: era una final. Había que atacar, atacar y volver a atacar. Había que salir a buscar el segundo gol, no esconderse detrás de una ventaja mínima. Se eligió especular, jugar al ratoneo y administrar un resultado que nunca estuvo asegurado. Hoy toca lamentarse.
Siempre he considerado que Roberto Mosquera es un director técnico de mucho discurso y poca autocrítica en determinados momentos. Y lo digo con respeto, pero también con la autoridad que me da mi condición de hincha: no se puede tapar el sol con un dedo. Sporting Cristal tiene problemas defensivos, no transmite seguridad bajo los tres palos y sigue mostrando falencias que no aparecieron recién en Tarma. Son problemas que vienen de antes y que, lamentablemente, siguen sin encontrar solución.
Un equipo que aspira a ser campeón no puede conformarse con defender un gol. Necesita personalidad, intensidad y un cuerpo técnico que entienda cuándo atacar y cuándo defender. Porque tener jugadores, contar con todas las condiciones de trabajo y recibir los sueldos a tiempo no basta. La camiseta celeste exige mucho más. Exige compromiso, sacrificio y, sobre todo, huevos para jugar las finales.
Ahora queda hacer una verdadera mea culpa, conversar puertas adentro y reconocer qué se hizo mal. Todavía hay un compromiso pendiente: ganar el domingo 22 de noviembre en casa ante Cienciano, cerrar el año con una victoria y darle una alegría a la hinchada. La temporada merece una despedida digna.
La hinchada nunca dejó de creer
También corresponde reconocer a ADT por luchar hasta el último minuto y a su público por acompañar y alentar a su equipo. Los tarmeños consiguieron un empate importante en su lucha por permanecer en la categoría, aunque deberán seguir trabajando para resolver los problemas que los han llevado a esta situación.
Y un aplauso enorme para el Extremo Celeste, esa agrupación que nunca deja de alentar, sin importar la distancia, el resultado o las circunstancias. También para cada hincha celeste que dejó su hogar, organizó su viaje y llegó hasta Tarma con una sola ilusión: ver a Sporting Cristal ganar y seguir peleando por el campeonato.
Ellos sí estuvieron a la altura. Ellos sí jugaron su final.
Porque ser hincha de Sporting Cristal es acompañar en las buenas y en las malas, pero también es tener el derecho de exigir. La fidelidad no significa guardar silencio ante los errores. Esta camiseta tiene historia, grandeza y una identidad que merece ser defendida en cada partido.
Las estadísticas
Con este resultado, Sporting Cristal alcanzó las 32 unidades en el Torneo Clausura y llegó a los 51 puntos en la tabla acumulada. Por su parte, ADT sumó 12 unidades en el Clausura y alcanzó los 32 puntos en la clasificación general.
Próxima fecha
Sporting Cristal recibirá a Cienciano el domingo 22 de noviembre a las 3:30 p. m., mientras que ADT visitará a Cusco FC el lunes 16 de noviembre a las 3:00 p. m., en el estadio Inca Garcilaso de la Vega.
Alineaciones:
ADT: Solís; Núñez, Pereyra, Benincasa, Ramos; Ojeda, Pérez, Rojas, Lucumi, Rodríguez y Peralta.
DT: V. Rivera.
SPORTING CRISTAL: Enríquez; Sosa, Díaz, Abram, González; Álvarez Wallace, Yotún, Iberico, S. González, Castro, Barcos.
DT: R. Mosquera

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