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jueves, 13 de septiembre de 2018

Educación, una enseñanza alejada de la realidad social


Si pudiera crear un curso que pudiera ayudar a los futuros educadores pragmáticos, ¿Cuál sería?
Marco Espinoza
marcoespinozasalda@gmail.com


La realidad social que vivimos a diario en nuestro país, es decir la falta de trabajo, la delincuencia, la falta de hospitales y medicinas, la falta de estabilidad laboral, la drogadicción y la trata de personas, la desnutrición y la anemia, los suicidios, el trabajo infantil, la mortalidad infantil, entre otros males, los cuales son generados por la misma humanidad y la indiferencia entre nosotros mismos. Estos males generados por nosotros mismos están vinculados con la educación que actualmente se viene dando en todos los colegios del Perú por órdenes del Ministerio de Educación, una enseñanza alejada de la realidad social, se valora más el conocimiento antes que los sentimientos. De la misma forma se viene enseñando a los estudiantes de institutos y universidades, los cuales al egresar se convierten en profesionales pragmáticos, lo mismo sucede con los profesores, pareciera que el sistema los arrincono y que la única salida era volverse analfabetos funcionales.
Nos hemos guiado por perspectivas claramente definidas que se pueden resumir así: el niño es víctima de la explotación, el abandono, el hambre, la opresión (o la opulencia) que impone el sistema capitalista en el que estamos inmersos. La sociedad de consumo y sus secuelas actúan contra la familia y la infancia. Mucho tenemos que hacer –y hacerlo pronto- para detener, en alguna forma, la ciega y absurda irracionalidad de una organización social grotesca y deshumanizada que impunemente envilece y atrofia a los niños y jóvenes del país. (Castillo, 1974, p. 8)
El curso que yo propongo se llamaría “La Realidad del niño en el Perú”, conocer la verdad en el cual viven nuestros niños ayudaría a que los maestros tuvieran una mirada diferente hacia ellos, saber que la solución de nuestros problemas sociales, está en la niñez, ya que ellos son la semilla de todo cambio. No es lo mismo la educación de un niño de extrema pobreza con un niño de familia adinerada, tampoco es lo mismo la vida de un niño pobre con la vida que vive un niño rico, entonces no podemos enseñar ni formar ciudadanos sino sabemos lo que realmente sucede en nuestra sociedad. Y para terminar quisiera citar al maestro Carlos Castillo (1974):
La educación peruana necesita cambiar desde sus bases, aunque esa tarea dure muchos lustros. Los niños de la ciudad y el campo van a las escuelas a informarse sobre un país legendario y rico, hermoso y justo, lleno de atractivos, democrático. Y resulta que ese país descrito en tantas clases escolares no es igual, ni siquiera parecido, al país donde ellos viven y padecen. (p. 41)
Referencia
Castillo, R. (1974). Los niños del Perú. Clases Sociales, Ideología y política. Lima, Perú. Ediciones Realidad Social.

lunes, 6 de agosto de 2018

El frente nacional de los peruanos, escribe Carlos Castillo Ríos


A pocos meses de conmemorar los 91 años del natalicio de quien en vida fue el Amauta Carlos Castillo Ríos, maestro, abogado, periodista y autor de diferentes libros, el cual nos ha dejado grandes enseñanzas, en materia de educación y realidad social. A continuación, he transcrito un articulo del Diario La República, donde el maestro Castillo nos habla de la importancia de construir un frente nacional, en aquellos años el Perú era gobernado por el Arquitecto Fernando Belaunde Terry, me llama la atención que las palabras que ayer manifestaba el maestro Castillo hoy tengan la misma relevancia, importancia y coherencia de la realidad que vive nuestro Perú de hoy. Podemos decir que la educación sigue estando en el mismo lugar que en los años 80, de igual forma la salud y la economía, esto último de la economía es muy engañoso, ha habido cambios para algunos sectores sin embargo las personas mas humildes siguen en el mismo lugar. La corrupción de funcionarios en los años 80 es lo mismo y aun más grave a esta época. Solo me queda recordar al maestro Pedro Ortiz Cabanillas y a sus estudios en donde llegaba a la conclusión que el ser humano debe tener conciencia ética y moral para ser un buen humano.
El frente nacional de los peruanos
Escribe Carlos Castillo Ríos
Reeditado por Marco EspinozaS.
                No puede ser más necesaria ni apremiante la necesidad de construir un frente nacional que ponga a buen recaudo la democracia que conquistaron, en el Perú, los trabajadores, la civilidad entera. De no hacerlo corremos peligro todos los peruanos con la sola excepción de las cúpulas que están encaramadas en el gobierno y que, como siempre, si el país naufraga, se irán al exterior a esperar que el pueblo vuelva a conquistar las calles, las instituciones públicas, el gobierno.
                Si el gobierno ha puesto en peligro la democracia con su insensibilidad social y su terquedad política, la única fuerza que puede salvar al país, ahora, es la nación organizada.
            Y la nación somos todos. La gente de la universidad, los lideres de la iglesia, quienes conducen las asociaciones públicas y privadas del país, los dirigentes de los trabajadores, de los empleados y de los profesionales. También de los artesanos y los artistas. Es decir, todos aquellos que nacimos en el Perú y que estamos identificados por cientos de vínculos, intereses y preocupaciones.
            Parece que, entre nosotros, jamás hemos dado la debida importancia al concepto de nación. Y es que se ha hecho uso y abuso de lo que significa “lo nacional” ¿Puede llamarse nacional un Parlamento que legisla en contra de todos los peruanos, haciendo entrega de las riquezas nacionales a consorcios extranjeros? ¿Integran la nación peruana quienes en una contienda entre el Perú y la compañía Vollmer de Venezuela comprometen, arbitrariamente, los dineros del Estado a favor de la empresa foránea? ¿Se puede llamar peruana o nacional la televisión que invade los hogares peruanos con sus mensajes extranjerizantes, ajenos al espíritu colectivo de los peruanos? ¿Pertenece a la nación peruana el industrial que se enriquece encareciendo las medicinas que podrían salvar la vida a los niños de la población pauperizada? ¿Rinden culto a lo nacional quienes anteponen sus negocios al bienestar de la colectividad?
Sobrarían preguntas en este doloroso cuestionario. Pero no se trata de hacer el inventario de todo aquello que se perpetra en el país sino de salvar su democracia movilizando a la nación organizada. Se trata, más bien, de conformar un frente nacional en el que todos los peruanos, deponiendo ambiciones y diferencias adjetivas, pensemos, de una vez por todas en el país, en las libertades públicas, que hay que preservar y el bienestar colectivo que hay que recuperar ineludiblemente.
Los niños no pueden seguir yendo a la escuela con un insuficiente pan-con-té. Los jóvenes no pueden seguir saliendo a las calles a cuidar autos y vender caramelos para sostener a sus padres, desempleados y enfermos. Los adultos no podemos seguir viviendo con temor al asalto, el robo o a la coima. Ayacucho no puede seguir sitiado, en guerra civil, desangrándose. Si el gobierno nada puede hacer ahora porque ha perdido credibilidad y confianza, corresponde a todos los hombres que aman y sienten a este país, salir, opinar, participar, imponer la política social que hace tanta falta.
Todavía es tiempo para salvar a este gobierno que tanto daña y perjudica al país pero que, por emanar del voto popular, tenemos que poner a salvaguarda de su propia frivolidad e indiferencia. Este gobierno es, después de todo, un mal necesario, que por la acción de todos los peruanos podemos transformar en la solución política que todos reclaman. Pero tenemos que hacerlo rápidamente, antes que sea demasiado tarde. (Castillo, 1983, p. 11)
Referencias.
Carlos Castillo, R. (22 de agosto de 1983). El Frente Nacional de los peruanos.  La República, p. 11
[Fotografía de Marco Espinoza]. (Lima. 2018). Archivo fotográfico de la Revista La Chispa. Lima, Perú.

viernes, 20 de julio de 2018

LA INDIGNACIÓN DE NO ENCONTRAR JUSTICIA


LA INDIGNACIÓN DE NO ENCONTRAR JUSTICIA.
Escribe Marco EspinozaS.
REVISTA LA CHISPA
Los hechos sucedidos en los últimos días, han dado mucho que hablar en gran parte de la población peruana, sin embargo, para algunos estudiosos del tema, lo sucedido estaba dentro de lo normal, ¿pero que se sabía?, pues que los poderes del Estado estaban corrompidos, que no había justicia para los más vulnerables, mientras para los que contaban con “los verdecitos”, ellos si podían tener una mano milagrosa. Lo curioso de todo esto es que los audios difundidos por Radio IDL, han salido a la luz a penas culminaba el Mundial de Rusia 2018.
El día de ayer (jueves 19 de julio), diversas organizaciones han salido a protestar por las calles de todo el Perú, en el caso de Ayacucho al promediar las 17 horas, diversas mamitas agrupadas en la Asociación Nacional de Familiares de Secuestrados, Detenidos y Desaparecidos del Perú (ANFASEP), han realizado un lavado de bandera, como protesta a la corrupción que sacude a gran parte de nuestras autoridades, esto se realizó en la Plaza de Armas de la ciudad de Huamanga, capital de Ayacucho. “La Anfasep es una organización fundada por Angélica Mendoza de Ascarza, en su tarea de buscar a su hijo desaparecido en la época de violencia política. En esta búsqueda, se unió a otras mujeres que también buscaban a sus familiares: esposos o hijos”. (La República, 2018)
En este evento de la indignación se pudo escuchar, el clamor y el coraje de una mamita que estuvo lavando la bandera peruana, lo siguiente: “hemos buscado a nuestros familiares hace 35 años, entonces nosotros no encontramos justicia…”
Mientras el Perú se desangra, hay miles de personas que buscan ser escuchados y que llevan en lo más profundo de su corazón aquella palabra que no han encontrado en 35 años de lucha: “JUSTICIA”, ha caído la noche, las nubes grises han cubierto a un cielo azul, uno mira el cielo y observa nubes negras en señal de que caerá un aguacero, millones de peruanos indignados esperan un amanecer de un sol radiante y de nubes blancas que deán vida a un mundo ético y moral.
Fuente
Redacción LR (2018, 19 de julio). Ayacucho: madres de Anfasep marcharon contra la corrupción. La República. Recuperado de https://larepublica.pe/sociedad/1282079-ayacucho-marcha-corrupcion-fotos
[Fotografía de Toño E.]. (Ayacucho. 2018). Archivo fotográfico de la Revista La Chispa. Lima, Perú.

sábado, 14 de julio de 2018

"PEROCHENA": Primero, fui pájaro frutero


Escribo aquí y transcribo otro artículo del Maestro Carlos Castillo Ríos, esta vez nos remontamos al mes de abril del año 1982, el Dr. Castillo nos deja otro mensaje, esta vez lo ejemplifica en el caso “Perochena”, un ser humano que decidió dedicarse a la delincuencia no por un juego sino por una necesidad, la de no morir por hambre ni la de vivir en la miseria. En los años 80 aparecieron varios delincuentes como: Juan Vicharra, D’Jango, entre otros, todos en gran parte lo hacían por no morir de hambre, estos personajes de la calle, también pasaron la etapa de la niñez, aquella que está olvidada por nuestras autoridades, ellos crecieron aun siendo niños, tuvieron que ser pájaros fruteros para poder llevar algo a sus hogares. Hoy en pleno siglo XXI y a puertas entre comillas de cumplir 200 años de República, pareciera que nada ha cambiado, tenemos aún familias que no cuentan con los servicios básicos, como lo es: el agua, la luz y el desagüe, tenemos aún miles de niños que mueren producto del frío, del hambre y la miseria, tenemos aún miles de padres que no cuentan con un trabajo digno que pudiera permitirles darle una mejor vida a sus hijos. Vivimos en un país injusto, donde el rico se alimenta del que menos tiene, donde el pobre se hace más pobre cada segundo y todo esto en un pueblo que duerme ciegamente sin poder abrir sus ojos y ver la realidad, aquella que está llena de corrupción y de valores anti éticos y anti morales.
La república de los niños
Primero, fui pájaro frutero…
Escribe Carlos Castillo Ríos
Reeditado por Marco EspinozaS.
            Ni en el Instituto de Prevención del Delito y Tratamiento del Delincuente que tiene la ONU en Tokio ni en los mejores momentos de la cátedra de Criminología de la universidad de La Sorbona, en París, se escuchó algo tan rotundamente claro y cierto sobre la trayectoria del menor en situación irregular hacia la delincuencia adulta. El criterio de la verdad, dicen los filósofos, sólo se comprueba en la práctica. Y Federico Perochena López, más conocido por “el loco Perochena”, dijo desde el fondo de sus 32 años de experiencia:
Primero fui pájaro frutero, luego escapero. Más tarde monrero para terminar de asaltante de residencias. En el fondo de mi existencia estuvo siempre la necesidad, la fruta que se ofrece al alcance de la mano cuando tú no has comido nada durante todo el día. Siempre he querido trabajar honestamente, ganarme el pan con el sudor de la frente. He sido lustrabotas, he lavado carros. Pero esos trabajaos no van con un hombre que piensa casarse y tener familia. Soy un delincuente por necesidad, no por vicio.
            Resulta entonces, señor Ministro de Justicia, Presidente del Consejo Nacional de Menores, que el problema de la delincuencia no se soluciona otorgando licencia para matar a los propietarios de grandes residencias. Tampoco construyendo prisiones, multiplicando carros patrulleros ni armando más y mejor a la policía. Es indudable que el hambre, la miseria y la falta de trabajo en términos generales y dejando a los niños y adolescentes librados a su suerte, como se hace cotidiana e impunemente en el Perú, siembran, más pronto que tarde, enfermedad y delincuencia. Si esto es así, la única forma de disminuir la ola delictiva es propiciando una política social que elimine las injusticias que hacen más rico a los ricos y más pobres a los pobres en términos globales y, en materia de menores, iniciando una cruzada nacional a favor de los niños, adolescentes y jóvenes que están abandonados, en peligro moral o aprendiendo a sobrevivir en base a conducta antisocial.
            A esta altura no podemos dejar de reflexionar frente al testimonio de quienes sufren ahora las consecuencias de la imprevisión estatal y la indiferencia de los gobernantes: HAY QUE MEJORAR EL NIVEL DE EXISTENCIA DE LOS NIÑOS. No es la opinión de un Friedman que nace en un mundo opulento, sino de un Perochena que surge del hampa. No de un académico que vive entre libros y computadoras, sino de un peruano que fue un niño con hambre y que, para sobrevivir, solo encontró, sólo le dejamos los adultos, el camino del delito.
            No le demos, pues, la espalda a la historia. Los seres humanos, desde su infancia, tienen que luchar por su existencia si ella no está garantizada. Es una ley natural. De manera que siembran subversión y promueven el delito quienes por defender intereses creados, condenan a niños, adolescentes y jóvenes a la miseria más cruel.
Referencias
Castillo Ríos, C. (12 de abril de 1982). Primero, fui pájaro frutero. Diario La República, p. 11
[Fotografía de Miguel Aste]. (Lima, 1982). Diario La República. Lima, Perú.

domingo, 17 de junio de 2018

La muerte de un Amauta: Bernandino Jinés Huaranga


EL PADRE DE “LOS PÁJAROS FRUTEROS” DE LIMA

Espinoza Saldaña Marco Antonio
marcoespinozasalda@gmail.com
El siguiente título, corresponde a un artículo que escribiera el maestro Carlos Castillo, allá en 1983, en homenaje al Amauta: Bernandino Jinés Huaranga, aquellos pájaros fruteros eran aquellos niños de la calle, los que buscan algo que comer, los que tienen que ingeniárseles para poder alimentarse y sobrevivir, son los pájaros fruteros los que deambulan aun por el Centro de Lima, por el mercado de frutas, por el mercado mayorista “la Parada”, por toda la Av. Aviación, van en busca de alimentos.
Actualmente hay muchos de ellos en las calles, es el sistema social que nos han implantado, el culpable de tremenda desgracia, decía el maestro Carlos Castillo, que este problema se tenía que atacar como si fuera una guerra, salir con todas nuestras armas a derrotar este problema, porque consideraba que son los niños los que harán una sociedad más justa e igualitaria. Actualmente, tanto el Estado como el gobierno no hacen nada por ayudarlos, solo se recuerdan de ellos, cuando hay un teletón o es el día del niño. Hoy algunos pájaros fruteros que fueron cuidados por el Amauta Bernardino Jinés, son hoy padres de buen ejemplo, en esta fecha muy importante para todos los padres, va este escrito.
Buscando en la red, pude encontrar este artículo, publicado por Humberto Pinedo, el cual dice entre sus últimos párrafos:
Al  jubilarse se dedicó a apoyar a algunos niños y adolescentes  fruteros. Hasta que llegó el 14 de marzo de 1983 en que falleció Bernardino Jinés a los 78 años el  fundador de la Escuela Hogar para niños desamparados el Instituto de Educación Especial N 3 la Escuela de los Pájaros Fruteros. Que no fue una cueva de ladrones como decían algunas personas sino una institución de ayuda humanitaria de niños y adolescentes en estado de abandono. Por eso en 1956 el Ministro de Educación Juan Mendoza le otorga  las Palmas Magisteriales y en1962 el Decano de la Universidad de Siracusa de Nueva York le envía una carta considerándolo un  héroe de la educación peruana. Ojala  que la Municipalidad de San Miguel reconozca la valía de este educador poniendo su nombre a una de las importantes calles de este distrito. (Arias, citado por Pinedo, 2015, párr. 10)
El artículo que rescato a continuación pertenece al puño y letra del Doctor Carlos Castillo Ríos, que el día de mañana, lunes 18 de junio de 2018, estuviera cumpliendo 91 años. Va, para un gran amigo:
La muerte de un Amauta
Escrito por Carlos Castillo Ríos
Reeditado por Marco EspinozaS. 
A los 78 años ha dejado de existir don Bernandino Jinés Huaranga, el padre de “los pájaros fruteros” de Lima. Comunero de Muquiyauyo primero y Amauta por derecho propio después, estuvo rodeado, a la hora de su muerte, de exalumnos que comenzaron desde niños a jugar y robar en las calles y luego fueron convencidos por el maestro a formar un hogar donde poder defenderse de los ataques de la miseria, la explotación y la incomprensión que nuestra sociedad ofrece a la infancia abandonada. Muchos de ellos, ahora trabajadores manuales, técnicos y profesionales, estuvieron a despedir al maestro. No asistió a su entierro, naturalmente, nadie del Ministerio de Educación. Mejor así.
Fue hombre a tiempo completo y dedicación exclusiva, don Bernardino. A él lo descubrió la revista Selecciones del Reader Digest y lo situó como su “personaje inolvidable”. Así resulto conocido en el mundo, pero, en el Perú, en 1969, fue Pablo de Madalengoitia quien lo hizo popular cuando le dedico un programa en la serie “Esta es tu vida”. Pero la historia de este peruano extraordinario comienza mucho antes, tal vez en 1943, cuando solía ir a la canchita de fútbol de Santoyo a ver jugar a los muchachos que durante las mañanas robaban en Tacora y en las tardes volvían a ser niños detrás de una pelota. El Amauta les compraba fruta y una vez les obsequio pantalones de deporte. Así se fue ganando la confianza de los muchachos, hasta que un día les hizo esta pregunta:
- ¿Quieren tener una casa?
Uno de sus antiguos alumnos me cuenta:
-No creíamos, al principio, en tan hermoso ofrecimiento. Pero el señor Jinés era nuestro amigo, nos tomaba en serio y sólo tenía frases de comprensión para nosotros. Nada podíamos perder probando. Juntamos dinero, compramos esteras y dos frazadas, y nos fuimos a San Miguel, junto a la antena de Radio Nacional, donde había un terreno baldío. El maestro nos enseñaba albañilería, carpintería y agricultura. Primero hicimos un altillo para dormir y después la cocina. En las noches nos hablaba de Dios y tocaba el violín.
Cuando nos iban a echar de la zona acusados por haber construido una cueva de ladrones guiados por un encubridor de menores, salió el artículo de Selecciones y todo cambió a nuestro favor. El Ministerio de Educación oficializó la entrega del terreno y nos dieron garantías para seguir viviendo.
-Era un hogar que nunca cerraba sus puertas, el nuestro. Entrábamos y salíamos de él libremente. Así nos dimos cuenta que eso que habíamos construido con nuestras manos era nuestra casa. Al fin y gracias a Don Bernardino Jinés, “los pájaros fruteros” de Lima teníamos un hogar.
            -El maestro, quería que fuésemos vegetarianos como él; pero a veces, algunos, le jugábamos sucio y nos íbamos a La Parada a comer pollo. Él no lo sabía. Vivíamos en nuestro hogar en base a leche, menestras, quáker, sémola, garbanzos, soya y papas. Él fue para nosotros un padre, un amigo, un maestro.
            Con Bernardino Jinés se forjaron otros educadores extraordinarios como Juan Espíritu Miranda, que también tuvo un hogar de menores en Ñaña. Lo curioso es que Jinés, un hombre que todo lo daba a los muchachos sin familia era, afuera, acosado por la suspicacia de los mediocres, incomprendido y calumniado. Sólo contó, en vida, con el respaldo de sus alumnos. Intuitivo genial, es posible que más tarde tenga el reconocimiento que otros maestros como José Antonio Encinas y Germán Caro Ríos ya han conquistado en el mundo magisterial.
            Don Bernardino Jinés, hombre cabal y Amauta auténtico, no recibió, ninguna condecoración oficial ni reconocimiento público. Lo despidieron, hace poco, sólo sus alumnos, ahora hombres maduros que gracias a él jamás llegaron a Lurigancho. No lo olvidarán jamás. Como no olvidan su infancia turbulenta poblada de juegos, robos y peleas, en las inmediaciones de lo que es hoy Tacora y La Parada. (Castillo, 1983, p. 11)
Referencias
Castillo Ríos, C. (21 de junio de 1983). La muerte de un Amauta. Diario La República, p. 11
Pinedo, H. (2015). Un testimonio sobre la obra de Bernardino Jinés y sus “pájaros fruteros” por Félix Arias. Lima, Perú. Recuperado de https://www.connuestroperu.com/actualidad/miscelanea/46059-un-testimonio-sobre-la-obra-de-bernardino-jines-y-sus-pajaros-fruteros-por-felix-arias